15 años velando por buenas prácticas de marketing y publicidad

El Consejo de Autorregulación Publicitaria (CONARP) cumple 15 años al servicio de un objetivo: promover el ejercicio responsable de la libertad de expresión comercial a través de la práctica de autorregulación.
Con esta misión, en 2001 la Asociación Argentina de Publicidad y la Cámara Argentina de Anunciantes conformaron el CONARP, como organismo encargado de elaborar y velar por el cumplimiento del Código de Ética y Autorregulación Publicitaria.

El Código es una guía útil y eficaz para la elaboración de anuncios que, sin mermar en impacto y creatividad, incorporen los principios éticos propios de la actividad: Legalidad, Veracidad, Lealtad Comercial, y Sensibilidad, en el marco del reconocimiento de la Responsabilidad Social que le compete a cada integrante de la industria.
Esto significa, el Respeto hacia la ley, el consumidor, los diferentes públicos, la competencia y la comunidad en su más amplio sentido, estándares que definen a la Publicidad Responsable en todo el mundo.

El Código manifiesta un acuerdo entre todos los actores de la industria para llevar adelante buenas prácticas de comunicación comercial, que resultan beneficiosas para todos, entonces nuestra tarea es velar por esas prácticas”, señaló Fernando Hofmann, presidente del CONARP.

Cabe mencionar que nuestro país fue uno de los pioneros en implementar el sistema de manera colegiada, cuando conformó la Comisión Intersocietaria de Autorregulación Publicitaria (CIAP). Este organismo luego fue reemplazado por las respectivas Comisiones de Ética de las entidades fundadoras, hasta la creación del CONARP.

Si bien aún queda camino por recorrer, el balance de la actividad es positivo y pone de manifiesto el alto grado de responsabilidad alcanzado por la industria en general: entre 2001 y 2015 se han analizado 516 piezas publicitarias, un número muy bajo teniendo en cuenta la cantidad de estrenos. Además, para los casos observados, se registra un acatamiento a las resoluciones del organismo mayor al 95%.

Asimismo el organismo también promueve activamente los beneficios del sistema. “La Publicidad Responsable es buena para el consumidor, ya que lo protege de la publicidad engañosa o de aquella que puede afectar la sensibilidad; es buena para los negocios, ya que permite prever posibles impactos negativos de un aviso sobre la reputación de una marca; y es buena para toda la industria, cuyo prestigio y credibilidad puede verse afectada por un aviso ligado a un conflicto ético”.

Dentro de este plan de acción, se han desarrollado trabajos de capacitación, convenios con universidades y campañas institucionales que se difundieron en medios especializados y universidades. Por su parte, en 2014 se sumó el Consejo Publicitario Argentino como Socio Adherente.

El CONARP fue también uno de los fundadores de la CONARED, la Red de Organismos de Autorregulación Publicitaria de América Latina, nacida en 2007 por iniciativa del Consejo Nacional de la Publicidad de El Salvador, con el fin de intercambiar experiencias en la región y promover la publicidad responsable.

En el encuentro anual de la red realizado en 2011 en Buenos Aires, el CONARP organizó el “Coloquio Internacional sobre Comunicación Responsable”, donde se presentó mundialmente, ante más de 200 personas, la actualización del Código Consolidado de Prácticas Publicitarias y Mercadotecnia, de la Cámara Internacional de Comercio, base de todos los códigos de autorregulación publicitaria a nivel global.

En el contexto actual, donde las empresas son interpeladas por los distintos públicos a ser coherentes en todos los aspectos que hacen a su gestión alineados con la Sustentabilidad, el CONARP continuará acompañado a los anunciantes y las agencias alentándolos a cumplir con ciertos estándares para la comunicación, que son importantes para cuidar la confianza del consumidor.

Si bien es difícil calcular, como sociedad, cuánto nos falta para alcanzar la madurez en términos de conductas socialmente responsables, desde la Publicidad, vamos a seguir trabajando fuertemente por una comunicación ligada a los conceptos de transparencia, respeto y ética del cuidado. También por el sistema de autorregulación publicitaria, ya que estamos convencidos de que mejora la calidad de la comunicación y es la mejor defensa de la libertad de expresión comercial”, concluye Hofmann.

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